6.000km

6.000km es un proyecto que invita a reflexionar sobre el metabolismo de las ciudades, haciendo visibles ciertos paisajes-territorios relacionados con la producción, consumo y desecho de materiales y energía. A través de fotografías panorámicas, textos y documentos se muestran los lugares donde se crea, gestiona, manipula y negocia con basura, entendida en su concepto más amplio. Además de los más obvios —vertederos y montañas de chatarra—, se exploran otros como son las infraestructuras de transporte o los desarrollos residenciales.

La última época de expansión económica vivida en España ha supuesto un aumento considerable del consumo de territorio. La exploración de estos “paisajes después de la batalla”, investiga la herencia del periodo de euforia inmobiliaria, económica y productiva: desde los efectos causados por la urbanización hasta los desechos y lugares olvidados que ha dejado tras de sí.

 

 

Más información sobre el proyecto

6.000km es un proyecto multiformato. Puedes ver diferentes fases o mutaciones del proyecto en la categoría 6.000km de la web o siguiendo estos links:

Y mucho más en ¿qué es 6.000km?

 

Disecionando objetos

Un taller para analizar cuánta basura compramos cada día. Coorganizado con Dietmar Offenhuber en el Guggenheim Lab de Berlin.

¿Cuánta basura compramos?

Desde hace mucho timepo nos hacemos esta pregunta. Hemos pensado diferentes maneras de mostrar lo absurdo de comprar y tirar a la basura tantos materiales. Dwsde la exposición Basurmantes con Nacidos para morir (2004) al vídeo Chainwork (2008) por solo mencionar algunos.

Esta vez queríamos añadir unos cuantos números a la ecuación. No queríamos sacar los números de bases de datos generadas por gobiernos o compañías de reciclaje, sino simplemente saber cuánta basura compramos. Hemos definido esta ecuación:

Waste Packaging Index (WPI) = Packaging / Peso total del producto

Los productos que no tienen envoltorio (packaging), como por ejemplo un tomate, tendrán un 0% WPI, y productos de merchandising que son solamente packaging tendrán un 100% WPI.

Taller

El taller consistió en pesar los productos y sus envoltorios para poder obtener su WPI y así etiquetarlos. Posteriorente se ordenaron de mayor a menor WPI y se proyectó sobre los objetos un gráfico de barras con los valores.

Información relacionada

Presentación (inglés + alemán).
Recursos de bases de datos: http://bit.ly/dissectwaste
Presentación: http://bit.ly/packwasteslides
Tabla con los datos recogidos y gráficos asociados http://bit.ly/packwasteindex
Datos sobre Ciclo de vida y gestión de residuos de diferentes productos: http://bit.ly/lcawastedata

Post relacionados: Pesando una balanza (weighing a scale)

Más información sobre el taller en la web de Dietmar Offenhuber o la de Guggenheim Lab.

La Cara-B de la ciudad. Talleres con el Instituto Cervantes

Cada día suceden en nuestra ciudad múltiples procesos invisibles: el abastecimiento de alimentos, el ajuste de los semáforos según el nivel de tráfico, la vigilancia mediante cámaras, la recogida de basuras… Todos estos procesos configuran de un modo u otro los códigos de uso en la ciudad y nuestra forma de relacionarnos.

La Cara-B de la ciudad es una invitación a investigar y reflexionar en torno a algunos de estos fenómenos, concretamente aquellos que están relacionados con el consumo y el desecho: la publicidad, los supermercados, los envases, el comercio ambulante, los cubos de basura…

La Cara-B de la ciudad es un taller realizado por el colectivo Basurama en colaboración con el Insitituto Cervantes y forma parte de un proceso de investigación que se está realizando en diversas ciudades del mundo a través de la red de centros del Instituto Cervantes.

 

Talleres realizados

Taller en el IC de Orán

Primera parada del taller La Cara-B de la ciudad Orán, una ciudad marcada por el periodo colonialista francés y más lejanamente por el paso de turcos y españoles. Situada en la costa Mediterránea, a un salto de avión de Alicante, de Zara, de El Corte Inglés…

El bilingüismo en la gráfica popular, la basura en la calle (las bolsas de color azul cielo siempre presentes), la mezcla de costumbres occidentales y árabes, las nuevas urbanizaciones , el tranvía ejecutado por una empresa española, los ferrys a España, el comercio ambulante, la basura de IKEA en un país que no tiene un IKEA… Todos estos fenómenos fueron identificados y documentados durante el taller realizado en el Instituto Cervantes de Orán.

(Más imágenes en la aquí).

La basura de Orán es azul como el cielo
Javier Galván

Primera parada del taller La Cara-B de la ciudad, un proyecto de  investigación colaborativa del lado informal de la ciudad y de los procesos de consumo y desecho.

Orán, una ciudad marcada por el periodo colonialista francés y más lejanamente por el paso de turcos y españoles. Situada en la costa Mediaterránea a un salto de avión de Alicante.

El bilingüismo en la gráfica popular, la basura en la calle (las bolsas de color azul siempre presentes), la mezcla de costrumbres occidentales y árabes, las nuevas urbanizaciones , el tranvía ejecutado por una empresa española, los ferrys a Alicante, el comercio ambulante, la basura de IKEA en un país que no tiene IKEA… Todos estos fenómenos fueron identificados y documentados durante el taller realizado en el Instituto Cervantes de Orán.

Agradecimientos

Javier Galván, director del IC de Orán
Hadri Houaria, trabajadora del IC de Orán
Todos los participantes del taller, por su acogida y dedicación al mismo.

 

Taller en el IC de Cracovia

Si Orán nos recibía con el cielo reflejado en las calles, la ciudad de Cracovia nos ofrece un espacio limpio, impoluto y lleno de turistas.

 En una ciudad donde el turismo es el principal motor económico, la publicidad invade el espacio público y la basura como resultado de un proceso de consumo queda escondida con precisión y cuidado. En Cracovia  la cara-B se oculta detrás de las marquesinas y el mobiliario urbano.

 

Taller en el IC de Palermo

La primera imagen que transmite Palermo y la última que queda en nuestra mente es la ruina. Producto de la alta salinidad en los materiales de construcción, pero también de una ciudad que no ha querido ocultar el paso del tiempo ni el recuerdo de los bombardeos que sufrió durante la Segunda Guerra Mundial. Lo que en otras ciudades puede ser la Cara-B, en Palermo es la Cara-A.

La segunda imagen que transmite Palermo es la basura en la calle. Cajas de fruta, productos de los abundantes mercados tradicionales que todavía existen en la ciudad, mezclado con la basura del turista, objetos de usar y tirar, para comer sin parar de disparar con la cámara.

 

Actividades realizadas

La Cara-B de la ciudad: El Taller

Algunas imágenes del proceso de los talleres. En algunos casos alumnos del Instituto Cervantes y en otros alumnos de Escuelas de Bellas Artes que han acogido la actividad.

 

La Cara-B de la ciudad: El Álbum

El álbum de cromos es un diario de viaje que recibe cada alumno al principio del taller y que a lo largo de los días va completando con fotos, basura y textos.

 

La Cara-B de la ciudad: Los Participantes

La primera regla del taller es ser consciente de los actos de consumo que cada uno de nosotros realizamos día a día. Con esa idea, se le pide a cada alumno que guarde aquellos residuos (no orgánicos) que produce durante los días previos al taller.

 

Se les pide que coloquen esa basura sobre una superficie blanca; de la forma que consideren más conveniente: por colores, por tamaño, por materiales… Esta ordenación se pone en paralelo con un retrato de cada uno de ellos. Eres lo que tiras.

La Cara-B de la ciudad: Las Postales

Ejercicio de mail-art. Los participantes del taller elaboran diversas postales en las que la basura se mezcla con reflexiones sobre la ciudad. Todas las postales son enviadas al Instituto Cervantes de Madrid.

La Cara-B de la ciudad: El tapiz de basura

Con lo que queda de la basura traída por los alumnos se teje un tapiz de varios metros de largo. Cada una de estas piezas es un catálogo de productos, gráficas, materiales y colores que forman la basura de cada ciudad. Todos los tapices juntos formarán a su vez un gran tapiz, una imagen transversal y global de la basura en el mundo.

 

La Cara-B de la ciudad: Los Escritores

En paralelo a las actividades realizadas con los participantes del taller, Basurama envía desde cada ciudad diversos paquetes con basura dirigidos a escritores y poetas. Junto con la basura, una nota explicativa sobre las razones de semejante envío. Y una solicitud: devolver un texto de extensión libre basado en la basura recibida.

La Cara-B de la ciudad: La Intervención

 El taller finaliza con una intervención en el espacio público. El objetivo es mostrar una realidad de la ciudad (Cara-A) compuesta por fragmentos de otras realidades más ocultas (Cara-B). Estas realidades ocultas son cazadas por los alumnos durante una safari fotográfico. El soporte, la forma y la imagen de cada intervención difieren y se adaptan al contexto de cada ciudad; son pensados y planeados por los propios alumnos.

 

 

 

 

 

La Cara-B de la ciudad. Orán

(Más imágenes en la aquí).

La basura de Orán es azul como el cielo
Javier Galván

Primera parada del taller La Cara-B de la ciudad, un proyecto de  investigación colaborativa del lado informal de la ciudad y de los procesos de consumo y desecho.

Orán, una ciudad marcada por el periodo colonialista francés y más lejanamente por el paso de turcos y españoles. Situada en la costa Mediaterránea a un salto de avión de Alicante.

El bilingüismo en la gráfica popular, la basura en la calle (las bolsas de color azul siempre presentes), la mezcla de costrumbres occidentales y árabes, las nuevas urbanizaciones , el tranvía ejecutado por una empresa española, los ferrys a Alicante, el comercio ambulante, la basura de IKEA en un país que no tiene IKEA… Todos estos fenómenos fueron identificados y documentados durante el taller realizado en el Instituto Cervantes de Orán.

Agradecimientos

Javier Galván, director del IC de Orán
Hadri Houaria, trabajadora del IC de Orán
Todos los participantes del taller, por su acogida y dedicación al mismo.

Otras Caras-B

Cracovia
Palermo
Nápoles
São Paulo
Nueva Delhi

Financia

 

 

YO♥M30. Yo amo la M30

Resumen

M-30 en obras: El escenario, irrepetible, inexplicable y grandioso merecía un reconocimiento en profundidad. La megalómana idea de cambiar una ciudad casi por completo constituye un buen retrato de las políticas urbanas actuales. La marcha de las obras, cada vez más catastróficas, caras y faraónicas, como heridas abiertas en el territorio, merecían ser documentadas antes de que sean enterradas. Sin embargo, no se trata sólo de criticar las obras en sí como de criticar la reforma de la M-30. Cuando el proyecto que se acomete tiene sentido las obras son inevitables y un mal menor, pero el proyecto que nos ocupa es probablemente el ejemplo más representativo del fomento del vehículo privado que ha vivido Madrid.

Por estas razones, para acercarnos al despropósito de la circunvalación más popular de la ciudad sin tener que echarnos a llorar, como personajes de una película de Fellini en un set de rodaje apocalíptico, areaciega y Basurama montamos una visita turística en autobús de dos pisos descapotable por las obras de la M-30. A él nos subimos con otras muchas personas que deseaban asomarse al gran agujero del alcalde Gallardón, en busca de ese tesoro, caramelo de las grandes constructoras del país, y desde 4 metros de altura: asomados por encima de la valla, las obras se nos mostraron en su máximo esplendor.

El objetivo no era otro que provocar una reflexión performática y carnavelesca al respecto de un proyecto surrealista (es dudoso pensar que el proyecto esté movido por motivos puramente urbanísticos o de servicio al ciudadano). Y por supuesto, adelantarnos al FUTURO y ser los primeros turistas que visitan lo que dentro de pocos años será la atracción turística más visitada de Europa. Entre tan peculiares turistas se contaban destacados intelectuales, activistas de barrio, ingenieros ambientales, arquitectos conocedores del proyecto del parque (felpudo verde) que cubrirá los túneles, el representante de Izquierda Unida que acompañó a los eurodiputados cuando vinieron a evaluar el proyecto, y otras muchas personas de todos los campos, así como dos músicos que amenizaban con jazz en directo.

El recorrido comenzó en la entrada del by-pass sur, en la calle Méndez Álvaro, y acabó en la Plaza de Castilla, incluyendo las torres sobre la antigua Ciudad Deportiva del Real Madrid como visita exclusiva para nuestra agencia de viajes. El tour se explayó en la zona más castigada, entre el Puente de Praga y el de Segovia, verdaderos escenarios bélicos. A lo largo del recorrido se señalaron las constructoras que han ganado los concursos públicos para realizar las obras, así como el coste teórico al que ascienden sus contratos. Al paso del autobús, los obreros saludaban joviales a los turistas y éstos, a su vez, celebraban alborozados el recibimiento ofrecido por los pobladores de las obras, a las que José Luis Córdoba calificó de “ente con vida propia”. Como en todo buen tour, las azafatas indicaron a los turistas los lugares más propicios para hacer las fotos de recuerdo y se realizó una parada para comprar productos típicos.

El viaje turístico a las obras de la M30 en Madrid se realizó el 17 de noviembre de 2006 en un autobús descapotable de dos pisos por diferentes tramos de la M-30 y fue organizado por areaciega y Basurama. Realización a cargo de Sauro Pixels.

Se realizó un preestreno el 28 de diciembre de 2006 en Ladinamo. El estreno de la versión 2.0 fue en internet el 22 de enero de 2007.

Muchos años después, escribimos un texto sobre la M-30 que puedes leer en la sección de textos.


Información complementaria

Los siguiente links amplían la información sobre la M-30 que Basurama y Areaciega han utilizado:


Otros enlaces relacionados

Una lista de enlaces relacionados con el tema.

 

Casi todo lo que compras, lo tiras

En la sociedad de producción en la que se mueve la economía actual el sistema tiene que producir sin parar para no detener la máquina, basándose exclusivamente en criterios de rentabilidad económica y sin atender a criterios de utilidad. Para ello se deben fabricar no-cosas: objetos vacíos o con muy poco contenido, de modo que el proceso de desecharlas sea más fácil y puedan dejar paso al siguiente objeto inútil. De ahí la proliferación masiva de los famosos objetos de usar y tirar, o incluso aquellos que directamente han nacido para morir. Para que la producción de objetos nuevos tenga sentido y puedan presentarse los nuevos bienes como “necesarios”, primero hay que desechar los que ya no tienen utilidad. Podría decirse que en realidad el proceso de la basura comienza con la producción del nuevo objeto fabricado para reemplazar al “viejo”.

La respuesta que nos da la industria a este problema de producción y desecho constante es el reciclaje. Se nos hace creer que los materiales desechados son reincorporados a la cadena productiva sin coste alguno, casi de un modo mágico. El ciudadano medio ha perdido la conexión con sus propios residuos; piensa que el cumplimiento de unos sencillos protocolos de separación de su basura acaban con el problema. La realidad es que el reciclaje es un proceso industrial más que requiere un importante gasto de energía. Sin olvidar que no todo lo que desechamos es susceptible de ser reciclado y acaba en algún vertedero alejado de nuestra vista.

El objetivo del proyecto Casi todo lo que compras lo tiras es ahondar en la conciencia de que todo acto de consumo que realizamos conlleva una consecuencia —casi siempre a muy corto plazo— y que, por su parte, los consumidores deben presionar a los productores para que reduzcan su producción de residuos.

El problema del exceso de consumo es un tema muy amplio que ya ha sido tratado de un modo extenso y riguroso por diversas publicaciones y guías de consumo responsable, por lo que el proyecto Casi todo lo que compras lo tiras optó por centrarse en la reflexión al respecto de la cantidad de productos con poca o nula vida útil; todos los objetos que compramos y desechamos directamente, todos esos objetos nacidos para morir que no deben ser producidos, dado que su función es puramente la del crecimiento de la economía y del “desarrollo” tal y como lo entendemos hoy.

Casi todo lo que compras lo tiras se materializó en diversas acciones y proyectos que sucedieron entre septiembre y diciembre de 2008:

Taller y publicación entupunto

Vídeo y spot publicitario Casi todo lo que compras lo tiras


Metamerchandaising

En la sociedad de producción en la que se mueve la economía actual, el sistema tiene que producir sin parar para no detener la máquina, basándose exclusivamente en criterios de rentabilidad económica, sin atender a criterios de utilidad. Para ello se deben fabricar no-cosas: objetos vacíos o con muy poco contenido, de modo que el proceso de desecharlas sea más fácil, y puedan dejar paso al siguiente objeto inútil. De ahí la proliferación masiva de los famosos objetos de usar y tirar, o incluso aquellos que, directamente, han nacido para morir. Para que la producción de objetos nuevos tenga sentido y puedan presentarse los nuevos bienes como “necesarios”, primero hay que desechar los que ya no tienen utilidad. Podría decirse que, en realidad, el proceso de la basura comienza con la producción del nuevo objeto fabricado para reemplazar al “viejo”.

La respuesta que nos da la industria a este problema de producción y desecho constante es el reciclaje. Se nos hace creer que los materiales desechados son reincorporados a la cadena productiva sin coste alguno, casi de un modo mágico. El ciudadano medio ha perdido la conexión con sus propios residuos; piensa que el cumplimiento de unos sencillos protocolos de separación de su basura acaban con el problema. La realidad es que el reciclaje es un proceso industrial más que requiere un importante gasto de energía. Sin olvidar que no todo lo que desechamos es susceptible de ser reciclado y acaba en algún vertedero alejado de nuestra vista.

El objetivo del proyecto «Casi todo lo que compras lo tiras» es ahondar en la conciencia de que todo acto de consumo que realizamos conlleva una consecuencia, casi siempre a muy corto plazo, y que, por su parte, los consumidores deben presionar a los productores para que reduzcan su producción de residuos.

El problema del exceso de consumo es un tema muy amplio que ya ha sido tratado de un modo extenso y riguroso por diversas publicaciones y guías de consumo responsable, por lo que el proyecto Casi todo lo que compras lo tiras optó por centrarse en la reflexión al respecto de la cantidad de productos con poca o nula vida útil; todos los objetos que compramos y desechamos directamente, todos esos objetos nacidos para morir que no deben ser producidos, dado que su función es puramente la del crecimiento de la economía y del “desarrollo” tal y como lo entendemos hoy.

Casi todo lo que compras lo tiras se materializó en diversas acciones y proyectos que sucedieron entre septiembre y diciembre de 2008:

Instalación Basura³.

Taller y publicación entupunto.

Proyecto Publicidad de mierda.

Video y spot publicitario Casi todo lo que compras lo tiras.

Metamerchandaising.

Publicidad de mierda

Instalación Basura³