Autoparque en Ben Guerir

Auto-
Ben Guerir, Marruecos
2016
Barriles metálicos, palés, y cajas de refresco. Barriles metálicos, palés, y cajas de refresco.

Más fotos del proyecto aquí.

Contexto

Ben Guerir es una pequeña ciudad marroquí de algo más de 80.000 habitantes situada a 73Km al norte de Marrakech, que como tantas ciudades del mundo, ha experimentando un  rápido crecimiento urbano a lo largo de la primera década de los 2000.

Pasado el río, la ciudad se extiende hacia el oeste a través una trama urbana regular compuesta por grandes vías sobredimensionadas para las necesidades reales y una red de plazas de idéntico diseño que estructuran el nuevo territorio.

Estas plazas se componen de una distribución genérica de palmeras, pérgolas de hormigón y bancos de piedra sobre un suelo duro de color rojizo.

En una ciudad en la que el impacto del sol es grande, resulta irónico observar cómo las pérgolas arrojan sombra a varios metros de distancia de los bancos que cobijan. Sin embargo cumplen una segunda e inesperada función, sirviendo de elemento para trepar y jugar a los niños.

Como parte del festival Street Art Caravan, financiado por el British Council, Basurama fue invitado a construir un espacios de juegos en una de estas muchas plazas.

 

Proyecto

Más allá de activar una plaza en concreto dentro de toda esa nueva trama urbana, el proyecto pretendía prototipar un modelo de mejora para toda la red espacios públicos. Este modelo se basa en la colaboración con constructores locales y diseñadores como el colectivo bedawa de carpinteros Akshwood y el uso de algunos de los muchísimos materiales que fueron localizados tras un viaje previo de investigación.

Empleando las pérgolas de la plaza como soporte, el espacio de juegos se sitúa entre medias y lanza dos grandes cubiertas textiles a modo de alas, que arrojan una gran sombra sobre el espacio y alivian la sensación de calor de los usuarios.

Bidones metálicos empleados para el transporte de aceite de coco, palés y cajas de fruta se adosan a una estructura central de metal y madera, generando una serie de espacios más adecuados a la escala del juego infantil y al encuentro casual de personas bajo el sol.

En su gestión y dinamización posterior, el proyecto aborda cuestiones que se nos plantean habitualmente en nuestro trabajo: el nivel de riesgo que como adultos estamos dispuestos a asumir respecto al nivel de riesgo que los niños desean experimentar, la gestión posterior de los proyectos cuando los eventos inicialmente programados finalizan o los mecanismos eficaces de empoderamiento y activación de las comunidades, que permiten saltar de una actitud asistencialista a una experiencia real de colaboración.