Autoparque en Addis Abeba. La casa de los Niños perdidos

Auto- / Espacio público
Addis Abeba, Etiopía
2012
Chatarra. Lona publicitaria. Palés. Ropa.

Más fotos del proyecto
Fotografías realizadas por los niños del orfanato

 

Contexto

En el orfanato gubernamental Kibebe Tsehay de Addis Abeba viven niños y niñas de 0 a 8 años. El orfanato es su pequeño mundo y todas sus actividades diarias (dormir, asearse, estudiar, comer…) suceden allí y se realizan en grupo.

El lugar cuenta con un gran espacio exterior donde apenas hay árboles y en el que en algún momento hubo unos columpios ya prácticamente inutilizables. En una esquina de la institución hay amontonadas cunas y camas viejas, alguna pieza de columpio oxidada y numerosos zapatos y ropa que ya no pertenece a nadie.

La metáfora de los Niños Perdidos del cuento de James Matthew Barrie, y la intención de generar un mínimo espacio de privacidad para los niños que además habilitara el patio para poder realizar actividades lúdicas protegidos del sol ecuatorial inspiraron este proyecto.


Proyecto

El proyecto se realizó en un tiempo récord de diez días, incluyendo todas sus fases (búsqueda de materiales y recursos, diseño, producción, coordinación y ejecución), gracias a la colaboración de un grupo de más de 30 voluntarios compuesto por estudiantes del Instituto Cervantes, la Universidad de Addis Abeba, cooperantes españoles y diversas personas que acudieron a través del llamamiento de una radio local.

Tras una búsqueda exhaustiva de posibles recursos locales a utilizar en el proyecto, se optó por el empleo de unos sencillos palés de madera en los que casi de podía reconocer las ramas de árbol con los que estaban hechos, restos de metal de los columpios preexistentes y parte de las camas y cunas que estaban almacenadas en el espacio.
Todos estos elementos se implementaron en una estructura construida con tubo metálico, decisión que garantizaba una mínima durabilidad de la intervención en un lugar que pocas veces tiene acceso a recursos para mejorar su espacio.

La intervención se completó con la instalación de una cubierta diseñada para poder extenderse o no según las necesidades de cada momento y construida con lona publicitaria donada por una empresa local.

Algunos objetos personales abandonados por antiguos habitantes del orfanato se pintaron de rojo y se colocaron en una zona del espacio a modo de recuerdo.

El empleo de estos materiales de bajo coste y la sincronización de todos los recursos permitió culminar la intervención en el tiempo y presupuesto disponibles.

El proyecto culminó con la inauguración oficial de la intervención y una conferencia en la Escuela de Arquitectura de Addis Abeba.